ANTONIA PÉREZ AGUINAGA

Madre ejemplar, esposa abnegada, mujer luchadora. Siempre demostró predilección primero por su familia y luego por las cosas del pueblo, tal es así que por su perseverancia, trabajo incansable, dedicación y entrega total, muchos proyectos bajo sus manos se han visto cristalizados……

Nació un 05 de Mayo de 1932 en las faldas del Mirador, entre olores de palma, verenjenas, chirimoyos y eucaliptos. Sus padres fueron: Don Bernardino Pérez Díaz y Doña Rosalía Aguinaga Peralta (Natural ella de Chugur). Tuvo como esposo a don Manuel Farro Ceballos, fruto nde cuya unión vieron esta luz Antonieta Farro Pérez ( Quien lamentablemente murió) y el Ing. Manuel Uriel Farro Pérez.

Cabe mencionar dentro sus logros, gracias a su entrega y trabajo constante, lo siguiente:

  • Fundadora del Club “Virgen del Carmen”.
  • Participó indesmayablemente en la construcción hasta su culminación de su local institucional.
  • Parrticipó en la colocación de la primera piedra de nuestra Plaza de Armas.
  • Colabora con tesón, anualmente cuando se trata de la celebración de la “Virgen del Carmen” y de la ya famosa “Bajada de Reyes”, característica y popular en nuestro pueblo.

No nos queda más que expresar, nuestras congratulaciones y gracias infinitas a “NUESTRA PACOPAMPINA DE CORAZÓN” por su entrega y demostración de fe, cariño por el pueblo que lo vio nacer. ¡A ELLA MIL PARABIENES Y LARGA VIDA!

MÁXIMO TORRES MENDOZA

Ilustre Pacopampino que vio la luz del mundo en los dominios de Cochecorral (hoy Barrio Las Flores) allá por 1930, un dos de noviembre. Sus progenitores fueron don José Circuncisión Torres Corrales y doña Ysolina Mendoza Quispe, ambos naturales de Huambos. Nació y se crió dentro de una cuna humilde, pero inculcado siempre por el amor a sus padres y al trabajo, que fue siempre su gran bastión en el cual se desarrolló como familia y públicamente. Al cumplir mayoría de edad y estando en condiciones de mantener su estirpe contrajo nupcias con la Sra. Carmelina Cubas Ortiz, procedente del Derrumbo y de una familia acomodada. Como todo poblador pacopampino fue digno defensor de la familia numerosa por ello llegó a tener catorce hijos de los cuales tres murieron y once permanecen vivos (José, Herminia e Ysolina, César, Wilder, Luz Eneida, Segundo, María Elizabeth, María Enith, Percy y Fidel). Desde muy joven se dedicó a su familia (su madre y sus hermanos) pues su papá abandonó este mundo cuando él aún era un niño. Este hecho va calar profundamente en su ser por lo que llegó a dominar varios oficios como: peluquero, albañil, agricultor, panadero y carpintero, siendo por muchas décadas el constructor de ataúdes de Pacopampa y pueblos aledaños, que reconocían en él no solo a un buen carpintero sino sobre todo caracterizado por su espíritu filantrópico. Muchos años vivió en el centro de la ciudad, hasta que por razones de trabajo y dedicación al campo se hizo de un terreno y posterior casita en las afueras de Pacopampa, donde llegó a ser el primero en tener un trapiche con su buena chacra de caña, necesaria para moler y sacar el exquisito Gurapo que cada año se comparte en la celebración de la Santísima Virgen del Carmen.

Como decíamos anteriormente, su dedicación no solo fue a su prole sino también a su pueblo, al cual le ofreció muchas de sus obras y esfuerzo, entre las cuales tenemos:

  •    Construcción de la Casa Parroquial desde la primera piedra hasta el techo.
  • Alargue de la Iglesia (durante dos años todos los lunes).
  • Construcción de la Capilla del Cementerio con su propio peculio, excepto el techo que fue puesto por don Juan Culqui, alcalde de ese entonces.
  • Trabajó en la ampliación del Campo Deportivo (un metro cuadrado) y además confeccionó dos carretillas de madera que sirvieron para el traslado del desmonte.
  • Ampliación del escenario del Club Santa Rosa, en el que trabajó durante 15 días antes de la Fiesta.
  • Construcción del Colegio “Antenor Orrego”, en su fase inicial que fue a base de adobe.
  • Trabajó en el techado del Club María Auxiliadora.
  • La increíble colocación de la piedra del Altar de la Iglesia.
  •  Mandó construir la Cruz de la Iglesia a través de su hermano Luis Torres, pero resultó demasiado grande para tal fin, por lo que dicha Cruz fue trasladada al Mirador donde hasta ahora se le aprecia con algunas modificaciones.

Cabe señalar que en algunas obras en las que llegó a trabajar sólo recibía un pequeño jornal.

Don Máximo Torres Mendoza es otro PACOPAMPINO DE CORAZÓN, a él nuestras bendiciones y mil parabienes.

FELÍCITAS HUANAMBAL

 “Maestra a carta cabal”, pues se puede decir que trabajó todo una vida por la niñez pacopampina. Los mejores años de su vida los dedicó a formar jóvenes de bien, cual alfarero, poco a poco iba modelándolos, hasta que al final, después de varios años de formación salía el producto listo para luchar y triunfar en la vida.

Cómo olvidar sus 33 años alumbrando vidas, aquella mujer vestida de paciencia, y que con sus enseñanzas iluminó muchas conciencias.

Gracias por pertenecer a los instantes más sencillos y lindos de muchas generaciones, por ser parte de nuestra historia, de nuestro corazón y de nuestra inmortal memoria. A ella nuestra eterna gratitud. (Revista “El Ushún”).

Profesora Felícitas Huanambal (Su Esposo Críspulo Tapia y una amiga)

Profesora Felícitas Huanambal (Su Esposo Críspulo Tapia y una amiga)

Felícitas Huanambal Peralta Nació el 28 del diciembre del año 1920 en la Provincia Chota. Hija de Don Gabriel Huanambal Tantajulca y Doña Dorila Peralta Goicochea Estudió en el colegio San Juan de Chota.

Desde muy joven, se sintió atraída por el amor a los niños, razón por la cual dedicó su vida a la enseñanza. Su afán por enseñar a leer y escribir le hace dejar su Chota natal el año 1938 y viaja a Pacopampa para iniciar su labor como maestra en la escuela primaria mixta; reemplazando a la que fuera la primera maestra Doña Olinda Sánchez. (Palarume – Chota)

Los pobladores de ese entonces arriendan la casa de Don Gaspar Gonzáles (antigua casa en la plaza de San Pedro), luego se traslada al local del entonces jardín de infancia (hoy centro inicial) años más tarde al local actual de la Av. 28 de Julio.

Algunos de sus alumnos fueron:

Alicia Pérez Tapia Edita Vargas Peralta Juan Anaya Farro
Agusto Vergara Barnuevo Francisca Farro Torres Isabel Vásquez Barnuevo
Berta Cieza Lachos Felisa Ortiz Cabrera Luisa Peralta Díaz
Blanca Valdez Cieza Eleuterio Farro Torres Rosa Tapia Vázquez
Brenilda Araujo Peralta Juan Cueva Tapia Reyes Tapia Farro
Carloman Tapia Peralta Edelmira Vargas Peralta Zulema Pérez Tapia

Llevada por su entumíamos y deseosa de difundir cultura más allá de las aulas participa en una obra de teatro. La representación fue en la plaza de San Pedro, ahí se levantó un escenario, frente la casa del Entonces Salomón Vergara. En la Obra “Corazón de India” ella Interpreta a Mariana. En la cual Taita Lazo un millonario hacendado se enamora de Mariana. Quizás esa obra fue una antesala de su futura vida.

Junto a ella actuaron:

Francisco Tapia — como —- Roque

Felicitas Huanambal – como — Mariana

Bernabé Ortiz —– como ——– Padre

Bilma Vásquez — como — Amiga

Críspulo Tapia. — como ——– Taita Lazo

Años más tarde ya en la vida real se enamora y contrae matrimonio con Don Críspulo Tapia Tapia, con él tiene 6 hijos (Rolando, Jaime, Nelson, Aída, Hortensia y Doris).

Años después de su jubilación y estando ella aún con vida, él entonces profesor Orlando Pacheco, le compone una canción:

“La escuelita de Pacopampa

es hoy un gran carnaval

porque rinde homenaje

a Felícitas Huanambal.

Ella fue una gran profesora

que no sólo fue auxiliar

sino también directora….

……………………….”

Y con sus alumnos le rindió un merecido homenaje en el año 1976 (promoción 1979), le cantan a la mujer que dedicó sus mejores años a la docencia.

Después de 33 años íntegros dedicados ha enseñar a los hijos pacopampinos, se jubila, pero no abandona el pueblo, permanece ahí.

A sus 84 años hace el gran viaje, Dios le invita a descansar y ella obedece a su llamado, nos dejó con el corazón en blanco y un dolor en el alma.

Llegó de lejos, nos brindó su ternura, enseñó tantas cosas buenas… merecido tiene nuestra gratitud y recuerdo póstumo.

Sus restos descansan en el cementerio Jardines del Buen Retiro. Puente Piedra – Lima.

 Esta biografía fue una colaboración especial de:

Aída Tapia Huanambal, Zulema Pérez Pérez, Edelmira Vargas Peralta, Marlene Araujo Vargas.    A  ellas nuestro agradecimiento infinito.