Con mucho cariño y admiración para aquella ave que alguna vez adornó nuestros campos con su color y canto.

LA SHIPIPA
LA SHIPIPA

SHIPIPA SHIPIPITA
Shipipa, nunca te volveré a ver
por en medio de la racacha correr.
Y con tu pico cual hacha
acabar con las racachas.
Por eso te perseguían
y cuando por ahí te veían
con jebe, con champa o mantas,
aunque te escondías en las plantas,
daban fin a tus hermosos días,
sin importar tus melodías,
que siempre nos ofrecías
y cual enamorao angustiao
silbabas por todo lao.
La culpa lo tienen tus huevos
por ser hermosos y ricos,
y por eso estos borricos
acabaron con tu canto,
sin pensar que Diosito Santo
te puso en nuestros campos.
Shipipa, shipipita, siempre recuerdo
que con tu shipipipipi sonoro y cuerdo,
nos asustabas en las lomas
y gritábamos en todos los idiomas.
Shipipa, shipipita, te dedico mis versos
y a nombre de aquellos perversos
te pido perdón hermosa shipipita
y espero que tu alma bendita
se encuentre todos los días
esparciendo bellas melodías.
Con tu ruidoso y exclusivo shipipipipi.
Autor: Max.

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